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Dirección editorial: Dra. Adriana O. DONATO

Vacunas Antipoliomilíticas

Antígeno inmunizante: PVO (cepa Sabin) y PVI (cepas Salk o Lepine).

PVO (Poliovirus Oral): a virus vivos atenuados de tipo I, II y III, cultivados en células de riñón de mono. Es conocida como Sabin oral, haciendo honor al apellido de quién la desarrolló, el Dr. Albert Sabin.

Las primeras vacunas comenzaron a utilizarse en 1955, aunque su uso masivo se implementó en el inicio de los '60. En 1962 ya incluía las tres cepas. La cepa 3 es la más inestable y la responsable principal de las polio post-vaccinales (por rápida mutación al estado salvaje durante la replicación); aunque presenta mucho menos riesgo de afectar al SNC (esta posibilidad es más alta en las dos primeras dosis, con prevalencia de la primera).

La inoculación oral infecta orofaringe y tracto gastrointestinal, induciendo la formación de IgA secretoria a nivel local. El antígeno vaccinal se excreta en heces durante varias semanas, produciendo una circulación efectiva en forma secundaria: ésto es una barrera epidemiológica para el PV salvaje, con resultados óptimos en la vacunación de bloqueo (deja anticuerpos en la mucosa intestinal y circulantes). Esta capacidad de recirculación de las cepas atenuadas, contribuye a que la cobertura de vacunación sea mayor que la reflejada estadísticamente: es la vacuna ideal para inmunización masiva, por esta acción indirecta.

La interferencia de otros enterovirus (Coxsackie, Echo, etc.) puede disminuir la respuesta inmunitaria a la vacuna.

PVI (Poliovirus Inactivados): también incluye 3 tipos, pero los PV son cultivados en células diploides humanas o Vero, e inactivados con formalina.

En uso desde 1954, fue la culminación de las investigaciones del Dr. Jonas Salk; logrando hacer frente a la pandemia que asolaba el mundo en esos años, y cuyas secuelas aún hoy son sufridas por millones de personas.

Esta vacuna se aplica en forma subcutánea o intramuscular y produce inmunidad sistémica a través de anticuerpos circulantes; por lo tanto es muy efectiva como inmunización individual (100% de eficacia). Por la misma causa, no puede usarse operativamente como barrera epidemiológica. La combinación estructurada de ambas vacunas, en países con alta cobertura de vacunación, protege al individuo y a la comunidad. Este principio ha sido adoptado por algunos países y su discusión ha generado polémicas en el ámbito de la OMS, entidad que previene sobre los riesgos que se presentarían con la desactivación de la inmunización con PVO.

Se presenta en forma individual o en las llamadas Quíntuple y Séxtuple:

a) combinada con DPT y anti-Haemophilus
b) combinada con DPT y anti-Hepatitis B
c) combinada con DPT, anti-Hepatitis B y anti-Haemophilus

En EE.UU. algunos Estados utilizan un esquema que incluye ambas vacunas: dos dosis de PVI y 2 dosis de PVO, en ese orden, en su esquema habitual primario. Otros, utilizan un esquema completo con PVI, de acuerdo con recomendaciones del ACIP y la AAP. Una posición similar adoptaron los CDC canadienses. Esta administración disminuiría el riesgo de incidencia de polio post-vaccinal en las primeras dosis; pero, y de acuerdo a lo planteado más arriba, según la OMS sólo podría hacerse si no hay circulación de virus salvaje demostrada y se cumple con una cobertura de vacunación mayor al 90% en la tercera dosis.

La última recomendación de la ACIP, que reemplaza a la de 1997, determina el uso de la PVO para control de brotes, niños sin vacunar que viajen antes de 4 semanas a países con polio y en aquéllos que no aceptan las inyecciones (pero sólo para la 3a. y/o 4a. dosis).

 

Indicaciones

Debe vacunarse sistemáticamente a toda la población susceptible. Epidemiológicamente, la vacunación interrumpe la cadena de transmisión. Las coberturas deben acercarse al 100% para cumplir con el objetivo de erradicación.

El esquema básico es de 3 dosis a los 2, 4 y 6 meses de edad (o con un intervalo mínimo de 30-45 días según se use PVI o PVO). Un refuerzo al año de aplicada la última dosis y un segundo refuerzo al ingreso escolar (total: 5 dosis). No se recomienda su uso rutinario en adultos y embarazadas, porque la mayoría ya no es susceptible.

La PVI tiene como indicaciones fundamentales:

a) Adultos que deban completar o reforzar su esquema por mayor riesgo de exposición (viajeros a zonas endémicas o epidémicas, contactos, personal en contacto o manipulación del virus).

b) Pacientes con inmunodeficiencia primaria o secundaria, y sus contactos familiares ante el riesgo de parálisis asociada a PVO.
En aquellos pacientes que han recibido tratamiento inmunosupresor, deben respetarse ciertos tiempos (Argentina - Normas Nacionales de Vacunación):

1) Transplantados: 6 a 12 meses.
2) Quimioterapia: 3 meses.
3) Corticoterapia: 1 mes.
4) Radioterapia total: 1 mes.

c) Adultos no vacunados previamente o que no hayan completado el esquema básico de inmunización con PVO (la tasa de infección post-vacuna PVO, es levemente más alta en adultos que en niños). Los adultos no inmunizados previamente pueden cumplir un esquema de 0-1-6 o 12 meses.

d) Pacientes internados.

Nota: La interrupción del esquema no implica reiniciarlo, sino completar la serie de dosis necesarias.

 

Contraindicaciones

La PVO y la PVI en el embarazo, durante el primer trimestre (aunque no hay certeza de efectos teratogénicos); enfermedad febril aguda.

La PVO en inmunodeficiencias primarias o secundarias (si se vacuna inadvertidamente a un contacto cercano de un inmunosuprimido, debe aislárselo por lo menos durante un mes, máximo de excreción).

Pueden ser aplicadas junto con otras vacunas, excepto la PVO que no debe administrarse simultáneamente con vacunas anticolérica ni antitifoidea.

Falsas contraindicaciones: lactancia; diarrea leve; antibioticoterapia. La aplicación de gammaglobulinas dentro de los tres meses previos a la vacunación parecen no interferir en la respuesta inmunitaria.

 

Efectos colaterales

Salvo los ya enunciados, no presentan reacciones secundarias en forma general. La presencia de estreptomicina y neomicina (en la PVI), deben ser tenidas en cuenta en alérgicos reconocidos a esas substancias.

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Última modificación: 12 de Mayo de 2007.